A partir de ese día, James casi dejo de lado la empresa y estuvo junto a Astrid. Después de mudarse a su antigua casa, por primera vez después de dos años compartieron la habitación principal, aunque ya habían dormido juntos en la habitación, nunca de esta manera, como una pareja de esposos. Ella aún no estaba del todo lista para aceptar todos los cambios. Se acostó a su lado y cuando él estaba a punto de abrazarla para que se durmiera, le susurro ― Buenas noches, esposa.
La voz profunda del h