—Si dices que sí, entonces sí.
Y con eso, miro su cuerpo y frotó la punta de su nariz contra la de ella. La electricidad fluyó y adormeció instantáneamente todo su cuerpo.
«¿De qué estaba hablando?»
—Estás loco —dijo, frunciendo el ceño, sin poder creer lo que había oído.
«¿Cómo es posible que esté hombre se comporte de esta manera, es como si de verdad tuviera sentimientos por ella?»
Se dio cuenta de que llevaba un pijama.
Esto fue aún más extraño.
«¿Espera, de dónde sacó ese pijama? ¿Dejó alg