El pecho de Astrid se movió violentamente hacia arriba y hacia abajo, torciendo los labios y haciendo un movimiento negativo con la cabeza.
—Sr. King, no es necesario ir a ninguna de las dos, de lo que voy a hablar es de negocios.
—Mi sala privada es para asuntos de negocios — James su puso su mejor cara empresarial, dándole a entender de que no tenía otras intenciones.
Al final ella tuvo que ceder a su demanda y seguirlo a la dichosa sala privada. La sala privada es mucho mejor que volver a su