Lisa estaba furiosa, él JAMAS la habia ignorado… eso era algo que la hacía enfurecer y para su mala suerte no podía ir de compras para animarse porque esa tarjeta de crédito ya no servía.
- Pero esta me las pagaras Víctor ¿cómo te atreves a dejarme sola? – mencionó furiosa, por lo que fue a la habitación que usaba de armario donde ocultaba una caja fuerte, donde tenía guardado el dinero que fue sacando de la tarjeta y era para ese tipo de casos.
Tras sacar una cantidad decente, solo asentó la