El tiempo de espera para poder casarse en ese lugar solía ser de hasta dos años. Lo sorprendente es que fue bastante fácil encajar en el último minuto, ya que muchas parejas ya no estaban juntas en los necesarios veinticuatro meses de espera.
En mi caso, no hubo espera. Mi boda estaba planeada en dieciocho meses. Y aunque conocía cada detalle desde la ceremonia de la iglesia hasta la recepción y la luna de miel, fueron mi madre y mi suegra quienes organizaron todo hasta el último detalle. Mis