Parte 4...
Cora estaba tan conmovida por la declaración, a pesar de que no era un "te amo", que incluso se le llenaron los ojos de lágrimas. Por fin se sentía como en casa, bienvenida, segura en sus brazos.
Se abrazaron, respirando fuerte y profundo. Fellipe la agarró y no quiso dejarla moverse. Apoyó la cabeza en la almohada y cerró los ojos, esperando que su cuerpo se calmara después de hacer el amor.
Su cuerpo había reconocido su olor y había liberado su deseo con más calma de lo habitual cu