Mundo ficciónIniciar sesiónIntenté no mostrarme perturbada por lo que acaba de decirme, pero suponía que mi cara era todo un poema. Zecus alzó una ceja pareciendo entretenido y dijo:
—Se llama CECMO —explicó—, es la clínica mental donde trabajabas.
Mi mente me llevó a lo que había leído en mi computadora:
CECMO: Centro Especializado Clínico Mental del Oriente.
—¿







