Cap. 94:¿Será que me vendió falsas promesas?
El traslado de Luis Díaz al nuevo penal había sido silencioso pero significativo. Las medidas de seguridad eran estrictas, y las celdas más pequeñas, aisladas. Luis no se quejaba; después de todo, estar lejos de la constante amenaza del anterior penal era un alivio. Pero en su mente, las imágenes de una mujer rubia con carácter indomable no dejaban de perseguirlo.
Dafne Duque.
Recostado en la litera de su celda, con las manos detrás de la cabeza, miraba al techo mientras una sonrisa cínica se d