Cap. 28: ¡Eres mi papá!
Cuando Anthony lanzó esas palabras, la pregunta pareció atravesar a María Elena como un puñal. Su rostro palideció aún más, y sus labios temblaron mientras intentaba procesar el dolor que mostraban los ojos de él. Apenas podía sostener su mirada, sintiendo que cada reproche se hundía en ella, cargado de una verdad que ya no podía negar.
Un estremecimiento recorrió su cuerpo, y sus ojos se llenaron de lágrimas mientras balbuceaba, tratando de explicarse.
—Anthony... yo... —su voz se quebró, apen