Capítulo 99 Una tristeza inexplicable
—Escucha Elías tengo otro problema, he tratado de mantenerlo oculto de mi madre, pero no creo que pueda hacerlo por mucho más tiempo
—De qué se trata —le pregunto Elías, con un tono de preocupación en su voz.
— ¡Ayer Rosalía intentó atropellarme! —Diego se llevó las manos a las sienes, la presión que tenía en la cabeza se hacía cada vez más fuerte.
— ¡Dios Santo! ¿Qué tiene esa mujer en el cerebro? ¿Y dime, está en prisión?
—Está en el hospital en terapia i