92. Envidia en el aire
92
La presentación de Julieta como la hija menor del conde Beaumont había sido un éxito rotundo. Los murmullos de asombro y admiración no paraban de llenar la sala mientras ella y Callum, de brazos entrelazados, se paseaban entre los invitados. Cada sonrisa, cada saludo, estaba perfectamente calculado para mostrar una imagen de elegancia y poder. Julieta, a pesar de las emociones encontradas, mantenía la compostura. Esta era su noche, y no iba a dejar que nadie la arruinara.
—¡La hija menor de