Osiel tomó una servilleta y se la pasó a Cira.
Ella suspiró suavemente, la tomó y le dio las gracias, antes de secarse aquellas lágrimas que ni siquiera sabía qué representaban.
Osiel la miró en silencio. Siendo mayor que ellos por varios años, naturalmente entendía más sobre asuntos sentimentales.
Las personas emocionales suelen ser las que más sufrían. Los sentimientos erosionaban mucho a la energía, así que él siempre los mantenía a distancia.
—Ya le mandé un mensaje a Marcelo para que venga