Capítulo 28
Cuando Cira despertó, el cielo ya estaba despejado. Tenía una fuerte resaca que la llevó a gemir de dolor. En ese momento, escuchó una voz fría y distante a su lado:

—El agua está en la mesita de noche a tu izquierda.

¿Esa voz... era la de Morgan?

Cira abrió los ojos de inmediato y vio a Morgan sentado en una silla junto a la cama, con las piernas cruzadas, observándola.

—Señor Vega, ¿por qué está aquí? —preguntó Cira.

Luego se dio cuenta de que estaba en un hospital, con una vía intravenosa en
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