Ramón se dio cuenta: —Debe ser la hija menor de la familia Sánchez, ¿no? Morgan había contratado a Emilia como secretaria hace un tiempo.
Morgan, concentrado en su juego, respondió: —Ya la despedí.
La gente de la familia Sánchez era una molestia constante a sus ojos.
Pero Emilia no se daba por vencida y lo buscaba por todas partes. Morgan no tenía tiempo para ella.
—Hablando de secretarias, he vuelto hace unos días y esta vez no he visto a López a venir a jugar. Antes solía pegarse a Morgan como