La madre de Cira estuvo en el hospital durante cinco días y ya podía regresar a casa.
El día que le dieron de alta, Cira pidió prestado un coche a un amigo y los llevó de vuelta al pueblo de Pueblo Fuenteserena, donde incluso almorzaron en casa.
El almuerzo lo preparó su padre, y después de comer, Cira lavó los platos, sintiendo vagamente que volvía a la sensación de estar en familia.
Desde la sala de estar se oían voces. Cira, con las manos ya secas, salió y vio que era su hermana mayor y su cu