Mundo de ficçãoIniciar sessão—Eso significa que vamos a hacer contigo lo que queramos —dije.
—Oh, no, no lo creo —respondió ella.—Bueno, nosotros también lo creemos, ¿no, Mike el Grande?Mike la tenía ahora agarrada por las caderas, acariciándole todo el trasero. Le había subido la falda y le había bajado las diminutas bragas hasta la raja del culo, donde le palpaba toda la nalga desnuda. —Tengo que admitir —dijo Mike—, me estás matando, Mary. Ella se levantó de la mesa y Mike le pas






