POV de María
—¿Adónde vas? —le pregunté a Frank al verlo en el pasillo. Se veía sorprendentemente deportivo, muy distinto a su atuendo habitual de trajes de gala y uniforme de mayordomo.
—No es asunto tuyo —replicó con brusquedad, aunque no pude evitar sonreír. Había algo curioso y hasta encantador en su mal humor; siempre lograba divertirme.
—¿Puedo acompañarte? —pregunté, esperanzada en que aceptara.
—No —me despachó de inmediato y siguió caminando.
—Ay, vamos —hice un puchero justo cuando un