Mundo ficciónIniciar sesiónÉl estaba sentado en un rincón de la ruidosa sala de juegos, con las rodillas pegadas al pecho, intentando no mirar a nadie. Algunos niños se reían, otros lloraban y la voz de alguien gritaba desde el final del pasillo, pero Jared no podía oír mucho. Era como si el mundo se hubiera quedado en silencio a su alrededor desde el día en que la policía apareció para recogerlo en la







