capitulo...
Algo dentro de mí respondió a lo que ocurrió.
Y eso fue lo que me dio miedo.
Ariadna se puso frente a mí, tomando mi rostro entre sus manos.
— Mírame.
Lo hice.
Sus ojos eran ancla. Realidad.
Pero incluso mientras la miraba, algo en el fondo de mi mente analizaba la sensación.
No era la Fisura.
No era un fragmento.
Era… algo nuevo.
Más silencioso.
Más quirúrgico.
Y entonces lo escuché.
No una voz completa.
No palabras claras.
Solo una intención.
“Uno menos.”
Mi respiración se volvió