La sonrisa en el rostro de Alessia no desaparecía. Incluso después de que terminara su conversación con Matteo, las comisuras de sus labios seguían elevadas de manera inconsciente.
—Puedo trabajar...
Comenzó a imaginar lo que haría una vez que saliera del hospital. Tal vez podría volver a ser asistente personal o conseguir empleo en alguna empresa.
Sin embargo, sus pensamientos se vieron interrumpidos por el fuerte golpe de la puerta al abrirse. Alessia se sobresaltó y la sonrisa desapareció de