Alessia abrió los ojos por completo al escuchar el sonido de la puerta cerrándose. Su visión aún estaba borrosa hasta que finalmente distinguió a Matteo acercándose nuevamente a la cama. Una pequeña sonrisa apareció en sus labios al verlo.
—Matteo... —lo llamó Alessia.
El hombre se giró de inmediato.
—¿Por qué te despertaste?
Alessia movió un poco el cuerpo para hacerle espacio.
—¿De dónde vienes?
—Salí un momento.
Matteo se sentó enseguida al borde de la cama y tomó la mano de Alessia, que des