Lorenzo acababa de salir de la habitación de Isabella cuando el teléfono que llevaba en el bolsillo vibró brevemente. Un mensaje de uno de los miembros del personal médico le reveló un dato inesperado: al parecer, Alessia también estaba internada en el mismo edificio del hospital.
Sin embargo, la mujer se encontraba en el último piso, en una exclusiva zona VIP cuyo acceso estaba estrictamente vigilado y limitado a determinados pacientes.
Los pasos de Lorenzo se detuvieron en medio del pasillo.