015. ¿Quieres más?
Clarisse
Sus manos suben por mis muslos y se meten bajo mi camisón, mientras que yo desabrocho los botones de su camisa.
Tengo los dedos tan temblorosos y ansiosos que al final termino por arrancarlos. Su pecho vibra con un gruñido de placer, disfrutando de mi propia falta de control.
La aspereza de sus manos me acaricia los muslos desnudos, luego sube a mi cintura, baja a mis caderas, me acaricia con una desesperación que me roba el aliento. Es como si no tuviera suficiente de nada y no