Rosalin llevo su mano al cuello, era tan notorio que aún no había paso nada entre ellos, sintió coraje y vergüenza que lo demostró con sus palabras.
—Aunque no me ha marcado soy suya y si Edwan va yo también iré —dijo Rosalin, mientras apretaba con fuerza la mano de Edwan —este es nuestro viaje de bodas y quiero disfrutarlo con él.
A Edwan le sorprendieron las palabras de Rosalin, una hora atrás venían discutiendo, ella no quería estar cerca de él, ni siquiera que la tocara, la miró con incred