Capítulo 103: Los Rogue...
Ankor podía sentirla, su aroma era inconfundible, la maldita estaba cerca, observando a la distancia, entre los árboles, como una sombra, como un depredador esperando el mejor momento para atacar. Gruño lleno de rabia, lanzando una clara advertencia que si intentaba acercarse le iría muy mal.
No sé movió de su postura de protección, a pesar de que podía sentir la incertidumbre de Maya, que no sabía porque había tomado esa actitud.
Por dentro quería explicarle la situación que estaban viviendo,