POV de Adolfa
Observé cómo mis cenizas eran arrastradas por las llamas en las puertas del infierno. Mi alma estaba atrapada. No podía moverme ni a la izquierda, ni a la derecha, ni hacia atrás. Estaba completamente atrapada.
Erinyes era el demonio más poderoso al que me había enfrentado. Lo vi reír junto a Hades mientras mi cuerpo se convertía en cenizas.
Mi alma se había agrietado. Ya no podía repararse ni volver a unirse con mi cuerpo.
No podía hacer nada. ¿Así iba a vivir de ahora en adelant