POV de Adolfa
En el momento en que crucé el Portal del Cuervo, el mundo a mi alrededor cambió.
No se parecía a los bosques ni a las tierras que había conocido antes.
Todo era extraño.
El cielo no tenía estrellas.
El aire era frío, pero quemaba mi piel.
La oscuridad lo devoraba todo, infinita y espesa como el humo.
No había sol.
No había luna.
Solo... vacío.
Di un paso hacia adelante.
Mi pie se hundió en el suelo negro, que se sentía suave como ceniza.
Miré hacia atrás, pero el portal ya había