Alba
Cinco horas más tarde, con la casa limpia, cerveza y licor en los mostradores, estoy lista para dar mi primera fiesta. Los chicos están abajo mientras las chicas y yo nos preparamos en mi habitación. Sentada frente al espejo, dejo que Carmen me rice el pelo y Gema me maquille la cara. Los nervios en mi estómago son cada vez más pesados mientras estoy aquí sentada. ¿Cómo se van a enfadar Alfa y Luna si se enteran de que he organizado una fiesta sin su permiso? A lo mejor no viene nadie y n