Freya
La venganza se sirve mejor cuando no se ve venir.
Había esperado este momento más de lo que me atrevía a admitir.
Algunas guerras no comienzan con una gran pelea ni con sangre, sino con un resentimiento que se encona silenciosamente, creciendo cada vez más fuerte cuando el mundo te recuerda que nunca fuiste la elegida.
Ellara siempre había sido ese recordatorio.
Incluso cuando no era nada, incluso cuando la trataban como si fuera menos que polvo bajo los pies de la manada, el universo seguía inclinándose a su favor.
Ese pensamiento me rondaba la cabeza mientras miraba la chimenea. La luz del fuego danzaba débilmente por las paredes, parpadeando como si ella también lo estuviera, sin saber qué vendría después.
Permanecí inmóvil, con la espalda recta, los dedos apoyados tranquilamente en mi regazo, aunque en mi interior algo afilado e inquieto se retorcía.
Keaton estaba de pie cerca de la mesa, estudiando los mapas esparcidos por su superficie.
Parecía concentrado, calculando, com