—Espera… ¿esto es lo que estoy pensando? —dijo Ryder de repente.
Se acercó rápidamente al lado de Alpha Stone, con movimientos rápidos y tensos. Lo seguimos de inmediato, con el corazón latiendo con la misma frágil esperanza.
Pero nada cambió.
Los ojos de Alpha Stone seguían abiertos: muy abiertos, distantes y vacíos.
Solo esa sonrisa…
Esa débil e inquietante sonrisa seguía en sus labios.
—¿Por qué sigue así si acaba de sonreír? —pregunté, con la voz llena de conf