Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl sol de la mañana entraba en el patio de entrenamiento como finos cuchillos dorados.
Era el Día 2.El aire ya se sentía caliente y pegajoso aunque todavía era temprano. El polvo se levantaba cada vez que alguien pisaba con fuerza el suelo seco.Estaba de pie en el centro del círculo, vestida con ropa de entrenamiento negra holgada. Tenía el cabello recogido con fuerza para que no me molestara en los ojos. Mi corazón latía rápido, no por correr, sino por la forma en que la señora






