No les tomó mucho tiempo acercarse al callejón en el que Olivia había visto a su hermano y a Christen. La chica ajustó el silenciador en la punta de las pistolas y del fusil y luego salió del coche, viendo a sus hombres parados, aguardando sus órdenes.
Miró a su alrededor, sintiendo las energías y sabiendo que sus instintos realmente no estaban equivocados. Estaban trabajando duro para confundir sus instintos. Suerte que era más poderosa que un Omega ordinario, pues si realmente era como pensa