Olivia observó el resto del día los preparativos que tanto Victor como Diego hacían para entrar al bosque. Eso tenía que ser antes del anochecer, porque si oscurecía, todos allí estarían a merced de la criatura y ni siquiera Olivia podría enfrentarlo.
Cuando llegó el momento, Olivia ignoró totalmente el temor de los dos alfas de llevarla a esa misión, incluso si sus instintos gritaban que no debían, la chica no aceptó la negativa, insistiendo en que necesitaba estar cerca. Ella sabía que podría