Azura
Corro a una velocidad vertiginosa, el bosque se desdibuja a mi alrededor. No tengo noción del tiempo, solo sé que debo huir de él. Cada paso se convierte en una tortura, como si mil agujas se clavaran en mis talones, y el fuego recorre mis piernas. Forzada a detenerme bruscamente, choco violentamente con una roca gigantesca que obstruye mi camino, y ruedo colina abajo, mi cuerpo golpeándose contra el suelo. Las pequeñas rocas afiladas rasgan mi piel, dejando heridas abiertas que arden con