Azura
¿Él acaba de defenderme?
Un halo de sorpresa y gratitud envuelve mi ser cuando percibo el acto protector de Kaladdarius que se encuentra de espaldas a mí. La figura de su imponente silueta erigida como un guardián, se interpone entre la furia de su hermana y yo. En ese momento, se revela un destello de humanidad en sus ojos, un gesto que va más allá de la fachada de indiferencia que suele portar.
El corazón, que me latía con incertidumbre ahora experimenta un palpitar diferente, uno lleno