Punto de vista: Araya
Los días se difuminan después de la advertencia de Ronan. El entrenamiento continúa cada mañana, brutal e implacable. El cuerpo de Araya se vuelve más fuerte a pesar de su vientre creciente. Sus sentidos se agudizan. El zumbido en su sangre se vuelve más fácil de controlar, más fácil de acceder.
Pero algo más también está creciendo. Algo que Araya intenta desesperadamente ignorar.
La atracción hacia Ronan.
Comienza pequeño. Miradas furtivas durante las sesiones de entrenam