[Punto de vista de Araya]
El calor entre Araya y Ronan persiste mucho después de que él suelta su muñeca. Araya está de pie en el claro, su corazón acelerado, tratando de entender qué acaba de pasar.
Ronan la mira fijamente, sus ojos dorados ardiendo con una intensidad que hace que el aliento de Araya se detenga. Su pecho se agita, su mandíbula tensa.
"El entrenamiento terminó por hoy", dice Ronan, su voz áspera. "Entra."
Se da la vuelta y se aleja, desapareciendo en el bosque sin otra palabra.