[Punto de vista de Araya]
La fiebre consume a Araya como fuego salvaje.
Su cuerpo convulsiona en la cama, cada músculo tensándose mientras el dolor la desgarra. Se siente como si sus huesos se estuvieran rompiendo, reformándose, intentando convertirse en algo más. Algo más.
Lyra y Selvara se ciernen sobre ella, sus voces distantes y apagadas.
"Necesitamos a Ronan", dice Selvara urgentemente.
"Iré por él", dice Lyra, corriendo hacia la puerta.
Pero Araya apenas las escucha. El mundo se está desv