—Gracias por invitarme — menciona agarrando su cintura un poco más abajo de lo permitido.
—No hay problema — responde sintiendo como esa mano se mueve más y más bajo, odia que todos los hombres que conoce siempre quieren pasarse de listo con ella. Parece que la única cosa que quieren de ella es llevársela a la cama.
Cuando estaba en la universidad, cuando estudiaba casi todos querían llevársela a su cama, y no pudieron y ahora que estaba de maestra todos sus compañeros y estudiantes también que