72. Cinco años no son nada
Cinco años después.
Sasha se quedó mirando a su pequeño retoño correr por los árboles de su nuevo hogar en Turquía. Después de pasar por tantas cosas esos días, al fin podía tener un poco de paz y tranquilidad, la que tanto quería y que nunca pudo tener en el pasado. Se alejó de todos, quería sanar y si se quedaba en Londres, se iba a pegar un disparo por querer buscar a Axel. Ella se encontraba bien, no estaba sufriendo lo mismo que antes, solo que sus periodos de celo eran demasiados fuertes