No tengo mucho tiempo.
36- Por otro lado, Daniel salió del quirófano y se dirigió directamente a Diego. —¡Hijo, ya puedes entrar a verla, pero no le digas nada de lo que pasó, es mejor que ella no lo sepa, de lo contrario puedes ocasionar que sufra! Evidentemente, Daniel también cubrió la mentira de Rayo, pues todo es para ayudar al testarudo de Diego. El joven, asintiendo, agradeció al estrechar la mano de su tío.
—¡Muchas gracias, no le diré nada a Catalina, solamente quiero que ella se reponga y olvidemos todo est