Mundo de ficçãoIniciar sessãoZoe
No fui capaz de escuchar a mi mente y acabé escuchando a mi corazón, terminé por confesarle y ahora todo estaba dicho entre nosotros. Nos enamoramos y es lo único que importaba en mi historia. Secuestrada, castigada y finalmente la bestia acabó por conquistar mi corazón, aún he de decir que al principio pensaba que me había dado el síndrome de Estocolmo, por eso me negaba, pero, luego me a







