Mundo ficciónIniciar sesiónMatías no paraba de mover sus pies, nervioso, tampoco paraba de intentar llamar a la comisaría, se encontraba a mi lado, sujetando fuertemente mi brazo mientras estábamos sentados en el sillón de la sala de mi casa. Al frente de nosotros se encontraba Ryan, frío, serio e inexpresivo, tenía los brazos cruzados sobre su pecho, y ahora que la luz había regresado, podía ver sus ojos más claros que antes.
Me sorprendía que no haya intentado nada contra nosotros y que se encuentre tan r







