ADAM
—Tengo que irme—comencé a caminar hacia la puerta.
—Espera, Adam —Holly me detuvo—, ¿qué sucede?
Abrí la puerta.
—Eros tuvo un accidente, llamaré después.
Corrí hacia la salida, le dije a mi chofer el nombre del hospital.
Maldición, maldición, debí insistir en las llamadas.
Empujé las puertas del hospital en cuanto llegué y me abalancé hacia la recepción de enfermeras.
—Eros West—dije en cuanto pude.
—Está en cirugía, ¿Quién es usted?
—Soy su hermano, demando información.
—Yo se