HOLLY
Tengo la costumbre de despertarme tan pronto amanece.
Me levanté de la cama, desnuda, a mi lado estaba Adam dormido profundamente, con un brazo sobre el rostro, revisé mi celular, seis con treinta.
¡Mierda!
Me bajé de la cama despacio, busqué mi vestido y me lo coloqué, tomé el saco de Adam y salí de la habitación a hurtadillas.
Bajé rápidamente, tomé mis zapatillas y las llaves del auto de Adam, salí de la casa, tomé, subí al auto y me fui directo a mi casa, lo siento Adam, pero mis hijo