Leonid ingresó a su oficina hecho una furia, lanzó su bolso contra la silla de forma violenta, llamando la atención de todos sus compañeros de trabajo que se volvieron a mirarlo con curiosidad y mucha pena, pues algo sabían sobre que ‘su novia’ estaba desaparecida. Laura lo vio todo desde su escritorio, atenta a cada detalle y expresión de Su Señor, preguntándose qué habría pasado.