Capítulo 44: ¡La loba blanca extraviada!
El terreno vibró cuando el primer grupo de Onix descendió por la ladera.
¡PUUM! ¡CRANK!
Cuerpos lobunos enormes saltando entre las rocas, garras clavándose en la tierra húmeda, sombras negras deslizándose entre los troncos. Desde el este respondió otro aullido y luego muchos más, largos, salvajes, haciendo eco entre las montañas.
Zafiro.
No eran pocos. Eran una marea oscura avanzando entre los árboles, lobos con pelaje negroazulados, ojos azules q