Mundo de ficçãoIniciar sessãoEstaciono el auto en el aeropuerto, me abrió la puerta y me tomo de la mano, la tomé mas a fuerza que otra cosa, abrió la cajuela y habían un par de maletas.
Todo lo tenía preparado.
Me tomó mas fuerte de la mano, entrelazando su mano con la mía, llevo las maletas con la otra mano, entramos al aeropuerto y tenía ganas de llorar.
Me soltó y sacó algo de su bolsillo, eran unos boletos de avión, sabía que no iba a aceptar que lastimara a Ezequiel.
-Aquí están nues







