La oscuridad fue mi acompañante en el momento en el que abrí mis ojos, en lo que me encontré con mi esposo completamente dormido, estaba segura de que no era muy tarde, o más bien estaba segura de que era muy temprano, pues la verdad es que habíamos quedado dormidos hace pocos, de solo recordar todo lo que habíamos hecho mis mejillas se tornaron de rojo y mi corazón se había acelerado, jamás en vida había sido tocada o besada como aquel lobo lo había hecho, en cada beso y en cada caricia me mos