Punto de vista de Kara
Las luces de Nueva York se reflejaban en el cristal de mi apartamento, pero esta noche eran frías, distantes... insignificantes. Algo no cuadraba.
Mis instintos gritaban peligro, un eco de mi pasado que me negaba a repetir. Cada crujido del suelo, cada sombra en un rincón, me aceleraba el corazón.
No iba a dejar que el miedo me dominara. No era la mujer que había muerto indefensa, que había perdido a su hijo envenenado por aquellos en quienes creía poder confiar. Esta vez